EL DIAGNÓSTICO – 21 Diciembre 2015
Hospital del Sureste (Arganda)

Hoy me han llamado del hospital. Era pronto, apenas había empezado a realizar la tarea rutinaria del trabajo y ni siquiera habíamos bajado a desayunar a la cafetería de Nokia. Sí, me había tocado ir a Tres Cantos y con el coche de Marimar, ya que el mío estaba arreglándolo de los dos golpes recibidos el mes pasado. Lola, me dijo que se llamaba, que me llamaba de parte del Dr. Navacerrada y que debía acudir al hospital ese mismo día, que era importante, nada más. Escribí a Marimar que había quedado para hacer unos recados, la asusté pero pronto me dijo que estuviera tranquilo, que habrían visto algo en las resonancias y que deberían actuar cuanto antes. Quizás me ingresan para operar una hernia pensé… Mi madre que se venía para Madrid, algo que no consentí hasta saber que me decían, no iba a arriesgarse a un viaje en coche con nervios.

Aparqué el Micra de Marimar en la puerta del hospital: Buena suerte pensé, si me ingresan no tiene pérdida para que vengan a por él. Subí a la segunda planta, me “colé” por las consultas y a la primera persona que vi con uniforme de hospital le pregunté por Lola. Casualmente era ella J Me dijo que esperara y que el Dr. Navacerrada me llamaría.

Cuando entré, me saludó cordialmente, serio, como lo recordaba cuando la anterior vez ya me comentó que mi problema se encontraba en las neuronas motoras. Me dijo que como me había indicado, seguía mi caso y había podido ver que me habían realizado las pruebas. Aún no estaba el informe de la radióloga sobre las resonancias del pasado día 18, pero que había observado dichas pruebas. Dado que no apreciaba nada y en la analítica tampoco, no tenía buenas noticias: para él, el diagnóstico era enfermedad degenerativa del tipo ELA.

Así de frío, directo y “claro”, pues no me explicó nada de dicha enfermedad, es como si llevásemos dos años de pruebas, descartando otras posibilidades y hubiera que resignarse al peor diagnóstico posible. Que le preguntara, claro, sólo, sin apoyo y con el frío ambiente qué voy a preguntarle: ¿Cuánto me queda? Que lo asimilara, que lo contara en casa estas Navidades y tuviera cuidado con los atragantamientos. Que decidió no esperar al 15 de enero para agilizar los trámites de derivación al hospital Gregorio Marañón.

Lógicamente tuve que llamar a Marimar y a mi madre y familia en general darles el regalo anticipado de estas navidades. Lo que vino después al hablar y cuando ya nos vimos, podéis imaginarlo.

FELIZ NAVIDAD

#JuntosVenceremosELA

Juntos Venceremos ELA
Juntos Venceremos ELA
Jorge Murillo, maño, ingeniero de Teleco afincado en Torrejón de Ardoz, futbolista desde los 8 años y enfermo de ELA. Quiero que esta sea la web de TODOS y que JUNTOS colaboremos a dar visibilidad a la enfermedad para lograr fondos que permitan investigan y lograr más pronto que tarde VENCER a la ELA.

3 Comments

  1. Tere dice:

    Hola,mi marido d 56 años tiene ELA,diagnosticado hace año i medio,estamos en Barcelona i lo llevan en el hospital del mar,el diagnostico fue rapido i certero.Solo queda ir salvando las dificultades tal como van surgiendo.

  2. Javier dice:

    Soy muy hipocondríaco y esta es una enfermedad que no soy capaz de quitarme de la cabeza. Quisiera desde aquí reconocer la forma en la que lo estas llevando y el favor que nos haces al poder consultar dudas. En tu camino se encontrará la solución, lo verás. Muchísimas gracias y mucho ánimo para ti y toda esa gente que te rodea. Un abrazo enorme

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.